Razones por las cuales podrias estar subiendo de peso y nisiquiera lo sabias . aveces no es pereza ni la comida rapida
Pero no hay que desesperarse, siguiendo estos simples consejos se puede revertir.
Si sientes que ya has probado absolutamente todo: dietas, contar las calorías, ejercitarte durante muchas horas o seguir horarios fijos de comida y aún así no estás satisfecho o satisfecha con los resultados, no te des por vencido. Es bastante probable que la razón detrás de por qué te cuesta tanto bajar de peso tenga que ver con otras cosas y no con tu dieta o la actividad física que haces.
1. Cambios hormonales.
Si eres mujer, te contamos que durante la vida tu cuerpo experimentará muchos cambios hormonales. Por ejemplo cuando se prepara para la pubertad, un embarazo, dar a luz o la menopausia. Todos estos procesos tienen una influencia en tu metabolismo y a veces pueden causar que subas de peso.
Primer paso: gradualmente aumenta la cantidad e intensidad de tu actividad física. Para una mujer joven hacer unos pocos ejercicios puede ser suficiente, mientras que para una mujer mayor pueden no serlo. Intenta hacer que tus entrenamientos sean lo más variados posible: nadar, yoga, aeróbica, zumba o algún deporte.
enlaces de patrocinadores
Segundo paso: consulta a un doctor. Hacerte pruebas y exámenes puede ayudarte a saber qué esperar durante períodos de cambios hormonales.
2. Comer demasiada fruta.
Si bien la fruta es considerada una comida saludable, es importante tener en cuenta que algunos tipos de fruta tienen muchas calorías y azúcar.
Primer paso: sustituye los dulces como los chocolates y la torta por tu fruta favorita. La clave está en no abusar de ella.
Segundo paso: recuerda que los distintos tipos de frutas tienen diferentes valores nutricionales. Las manzanas verdes, el pomelo, las granadas y la piña son las frutan que menos calorías tienen.
PUBLICIDAD
inRead invented by Teads
3. Problemas a la salud.
Las dificultades en la baja de peso también pueden ser causadas por problemas en tu tracto gastrointestinal debido a toxinas, estreñimiento, ovarios poliquísticos que están ligados a la producción de hormonas masculinas y también afecta si tienes alguna enfermedad a la tiroides, la cual disminuye la producción de hormonas.
Primer paso: pon atención a cualquier cosa que te haga sentir físicamente mal durante el día. Examina tu cuerpo y haz una lista de las cosas que te preocupan.
Segundo paso: anda a ver a un doctor lo antes posible. Un especialista analizará tus síntomas, determinará la causa y te recetará un tratamiento.
4. Tomar medicamentos.
Suele pasar que la lista de posibles efectos secundarios es tan larga que muchos prefieren ni siquiera leerla. Otras personas piensan que los beneficios del remedio son mucho más importantes que los posibles efectos secundarios. Los antidepresivos, las pastillas anticonceptivas, los antiestamínicos, los antisicóticos, los esteroides y los beta bloqueadores son algunos ejemplos de medicamentos que pueden producir que las personas que los están tomando ganen peso.
Primer paso: revisa la lista de posibles efectos secundarios de cada medicamento que vayas a empezar a tomar. Luego presta atención a cómo te sientes luego de tomar las pastillas.
Segundo paso: si sospechas que hay un medicamento que está haciendo que subas de peso, no dudes en ir al doctor y preguntarle por un medicamento distinto. Si decides por tu propia cuenta parar de tomar las pastillas o encuentras una alternativa, eso podría llegar a causarte más daño.
5. Comer porque te sientes mal/triste/estresado.
Si bien todas estas cosas son más bien psicológicas, pueden tener repercusiones en cosas como tu alimentación. Por ejemplo, hay días muy estresantes en el trabajo que derivan en que cuando llegas a casa te comas un chocolate entero.
Primer paso: intenta discernir el tipo de hambre que estás sintiendo: ¿es realmente tu estómago el que necesita comer o es tu cabeza? La mayoría del tiempo, si te sientes demasiado ansiosa o ansioso por comer algo, significa que no es tu estómago el que lo necesita.
Segundo paso: encuentra un substituto para la comida. Un simple “no” no es suficiente, puesto que tarde o temprano no podrás resistirte. Es importante saber qué necesitas para estar de buen humor: caminar, tomar un baño caliente, dibujar, ver una película, etc.
6. Estrés.
Muchas personas piensan que sentirse estresado puede reducir el apetito y llevar a perder peso. Si bien esto es cierto, lo opuesto también suele suceder. Cuando tu cuerpo está bajo mucho estrés, comienza a producir cortisol: la hormona que aumenta tu apetito.
Primer paso: aprende algún método de relajación e intenta descansar a diario. Haz diariamente algo que te ayude a sentirte más calmado o calmada.
Segundo paso: consulta a un especialista. Es posible que las causas reales de tu estrés no sean evidentes y un psicólogo calificado puede ayudarte.
7. Falta de sueño.
Hay muchos estudios que indican que hay una conexión entre ganar peso y la falta de sueño. Según una investigación realizada por la Clínica Mayo, la gente que duerme menos de seis horas gana en promedio cinco kilos al año que aquellos que duermen al menos siete horas.
Primer paso: cambia tus prioridades. Probablemente puedas ganar una hora más de sueño si es que dejas de perder el tiempo en cosas como el internet, estar tirado en el sofá o ver televisión.
Segundo paso: sigue un itinerario fijo. Mientras más tarde te vas a dormir, menos eficiente será tu sueño.
loading...

Comentarios
Publicar un comentario